jueves, 25 de octubre de 2012

EVOLUCIÓN DEL EMPRENDIMIENTO EN COLOMBIA




Debemos dejar claro que ser emprendedor y ser empresario no es lo mismo, Ser emprendedor se refiere a ser una persona que siempre busca nuevos retos, que siempre busca nuevos objetivos y trabaja en cumplirlos. Y ser empresario es aquella persona que ve oportunidades de negocio, la lleva a cabo y busca generar sustentabilidad.
Por lo tanto es claro que para ser empresario, se requiere ser emprendedor ya que este es el primer paso para iniciar un proyecto, pero si eres emprendedor no necesariamente debes convertirte en empresario, ya que los objetivos de un emprendedor pueden ser distintos al objetivo de crear una empresa.
Colombia, tiene que migrar al emprendimiento de alto potencial, innovador y diferenciado. En el 2009, el país ocupaba el tercer lugar en el mundo en materia de emprendimiento, después de Tailandia y Perú. El tercer puesto fue obtenido según el estudio de Global Entrepreneurship Monitor (GEM). A primera vista, esta es una grata noticia pues evidencia el espíritu empresarial de los colombianos y muestra un buen panorama para la siguiente década.
Pero no todas las noticias son favorables, el estudio demuestra que el país enfrenta dos grandes retos: solo el 14% de las nuevas empresas se crean en un marco de formalidad, y la mortalidad empresarial es creciente, pues mientras se da una tasa de creación de empresas de 22,48%, la tasa de cierre de compañías es de 10,52%.
En la última década, el emprendimiento ha sido tema de agenda del país y hay una explosión de jugadores, como el Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena); incubadoras de empresa, universidades, cámaras de comercio, cajas de compensación, cooperativas, entes territoriales y nacionales y grandes compañías. Pero el impacto aún es limitado porque los esfuerzos son aislados y por las características propias del emprendimiento: muchos lo ven como una estrategia de subsistencia y no como la posibilidad de crear empresas dinámicas, capaces de crecer y obtener altas rentabilidades que generen valor. Esto significa que las empresas nacen por necesidad y no por oportunidad.
Por esto, el emprendimiento se convierte en una opción para la transformación productiva que permita forjar compañías en sectores donde se tiene potencial internacional y no es coincidencia que instituciones internacionales como Endeavor estén analizando proyectos colombianos con alto potencial para permitirles pasar a siguientes estadios de evolución.
Hacia el año de 1990, de acuerdo al Censo Económico Nacional del DANE, en Colombia existían 948.324 microempresas de menos de 10 trabajadores, que representaban el 94.7% de las 1.001.398 empresas encuestadas, claro que dicho número podría haber sido mayor, pues la cultura de sus propietarios por eludir aspectos legales, los llevaba a desarrollar sus actividades al interior de viviendas o “a puerta cerrada”, sin contar por lo tanto con avisos que permitieran su fácil ubicación. Lo cierto es que el PNDM de alguna manera  incidió para que algunas microempresas se formalizaran, así se evidencia en el estudio de 1995 del extinto IFI y CONFECAMARAS, que del total de 407.235 empresas inscritas en las Cámaras de Comercio del país,  86% eran microempresas. Se podría desde este punto de vista afirmar que Colombia se convirtió en un potencial semillero natural de emprendimientos.
Por su parte, COLCIENCIAS en los inicios de la década del 90, y contando con la posterior Ley de Ciencia y Tecnología, adelanta entre otras importantes actividades, la de promover la constitución de incubadoras  de empresas de base tecnológica. La primera hacia 1994  fue INNOVAR en Bogotá y alrededor de esa época se adelantó una experiencia en Pereira que no perduró, luego aparecen la Incubadora de Empresas de Base Tecnológica de Antioquia, la de Santander y Cali. Hoy gracias al impulso del tema por parte del SENA suman ya 34 de ellas que hacen parte del Sistema Nacional de Creación e Incubación de Empresas, algunas en su  fase de arranque, a través del cual se ha promovido la conformación de 801 empresas que han aportado 6.901 empleos.
La Cámara de Comercio de Bogotá por su parte, estableció el Centro Nueva Empresa, que en el 2005 obtuvo como  resultado la creación de 1.283 empresas, y además incursionó en la realización de la “Feria de Jóvenes Empresarios”, que en sus dos versiones en Corferias ha contado con la participación de 547 emprendedores. Actualmente lidera la constitución del Centro de Emprendimiento de Bogotá.
Complementario a ferias de emprendimiento, un necesario medio de identificar oportunidades de negocio, de mercadeo de productos y servicios con lo cual se actúa en una de las grandes dificultades de  las nacientes empresas, se volvió casi una constante en muchas universidades, así como las denominadas Expoemprendimiento con la participación de 9 Regionales del SENA que durante el último año,  promovió 200 proyectos emprendedores, con ventas cercanas a los 63 millones de pesos.
También es de reconocer como en contados casos se han producido intentos fallidos como el de Fundaempresa Bogotá, que no dio sus frutos esperados, pero que en su corta existencia aportó al desarrollo del tema, mientras que otros programas como el Presidencial “Colombia Joven”, pretende que 900 empresas estén participando en ruedas de negocios y la sensibilización en emprendimiento de 14.000 jóvenes. Además, ha liderado la  constitución de la Corporación Emprendedores Colombia con sus usuarios.
Entretanto, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, ha promovido la Cátedra de Creación de Empresas con Impacto Nacional y Futuro Internacional – CEINFI, que cuenta con 247 instituciones de educación superior inscritas y 15 colegios, 41.379 estudiantes inscritos, y 971 planes de negocios desarrollados, y ha liderado y operativizado junto con la Incubadora de Antioquia la Cátedra Virtual de Creación de Empresas de Base Tecnológica, que ha contado con 2.062 participantes apoyados con TICs. Actualmente el Mincomercio lidera a nivel de los Consejos Superiores de Microempresa y de PYMES, la mesa temática de Emprendimiento y Creación de Empresas.
En virtualización, está el aporte del SENA  con la Cátedra de Pensamiento Empresarial que incluye un modelo de plan de negocios que ha generado un hito en un medio donde no existe mayor cultura en la formación virtual, pues con en el uso de la Internet, más de 20 mil emprendedores han  participado desde el 2004, Otra manera de sacar a flote son los concursos de planes de negocio, cuyos  ganadores han sido favorecidos con llamativos premios, siendo las experiencias más reconocidas la de Ventures, que desde el 2000 ha inscrito en las diferentes convocatorias anuales unos 5 mil emprendedores, y el Desafío SEBRAE originario del Brasil, que es operado en Colombia por ACOPI y el CINSET, logrando que 656 grupos emprendedores compitieran alrededor de una idea de negocio.
No despreciables son tampoco los  331 microemprendimientos con créditos promedio cercanos a los 500 mil  pesos, que han generado 897 empleos, a través del Programa de Promoción de Derechos y Redes Constructoras de Paz liderado por la Consejería Presidencial de Programas Especiales.
Respecto a legislación, se agrega en este recorrido favorablemente la Ley MIPYME que incluye un capítulo referido a la creación de empresas, adicionalmente se cuenta con la Ley 1014 de enero de 2006 de Fomento a la Cultura del Emprendimiento. No es todo lo que se esperaría, pero estas permiten avanzar progresivamente en el proceso emprendedor colombiano.
En los propósitos de difundir cultura emprendedora, teniendo en cuenta que en algunos países desarrollados los medios masivos de comunicación se convierten en fuente de motivación dando a conocer experiencias exitosas de emprendimientos, es loable en nuestro medio  la iniciativa y labor, muchas veces limitada por falta de recursos o patrocinadores, de  algunos medios como la T.V., radio y prensa, especialmente del  nivel local, así como el de algunas entidades, caso SENA con el boletín  virtual E-Emprendedor. Igualmente, en campos poco explorados como el teatro, tal es la obra “Cada quien quiere hacer de su empresa la mejor presa” involucra el tema de aprender a desarrollar un plan de negocios, en la que además del humor se ve reflejado el compromiso, dedicación, pasión, perseverancia y creatividad que inspira y motiva a los emprendedores.

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CONCLUSIÓN

Para entender la evolución del emprendimiento en Colombia  hay que analizar la operación de la economía del emprendimiento y la innovación  y apara esto debemos mirar tres categorías: nivel macro, nivel de organizaciones y a nivel individual.
En el nivel macro económico se observan  las variables principales  que determinan el medio que enfrentan las empresas y los individuos para ejecutar su actividad de innovación emprendedora. Las variables centrales en este nivel son:
  • El grado de desarrollo económico
  •  El tamaño de los mercados
  • La intensidad de la competencia
  • La prevalencia de la tecnología
  • La diversidad demográfica.
En el nivel de las organizaciones, las variables centrales son las siguientes:
  • La estrategia empresarial 
  • La identificación de un propósito central Recursos y capacidades
  • Cultura organización
  • Gobierno corporativo
Finalmente, en el nivel de los individuos, los factores críticos en el comportamiento emprendedor se relacionan con las siguientes variables :
  • El nivel de educación
  • El desarrollo de habilidades
  • La capacidad para la identificación de oportunidades
  • La preferencia individual por el riesgo
  • Recursos psicológicos (psychological endowments)
  • Las características psicológicas de los individuos 
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